Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Noticias que están de moda

Scroll to top

Top

Sin comentarios

Roni Amore: tuve la suerte de haber convertido en profesión una vocación

Roni Amore: tuve la suerte de haber convertido en profesión una vocación

Locutor de radio, apasionado por su profesión, padre de dos hijos Santino y Tiziano, enamorado de su mujer y de su familia. Pasó por muchas FM de la ciudad e incluso del exterior. Fue presentador oficial de Los Pumas durante diez años, preseleccionado en 2016 para ser el animador de rugby de los juegos olímpicos y compartió con Mujeres Divinas una entrevista a toda voz.

Se llama Ronaldo, pero todos lo conocen como Roni, en el último corte de su programa en Radio 10 anuncia la entrevista que le haremos y se despide. Café de por medio comenzamos con la nota.

¿Por qué elegiste la radio? ¿Cuál fue tu motivación?

Voy a tener que irme unos cuantos años para atrás. Cuando terminé la escuela secundaria en el 88, el padre de un amigo tenía un programa de radio y empezamos a trabajar ahí por esa idea de querer hacer algo, empezar a trabajar, tener tu propio dinero. Nunca me imaginé que se iba a transformar en la que posteriormente fue mi profesión, la que abrazo con orgullo y con mucho amor, a pesar que también te deja sus sinsabores. Porque no es fácil trabajar en la radio y en los medios de comunicación en el interior. Por elección, aclaro, porque tuve la posibilidad de trabajar en Buenos Aires y desistí porque creí que a Paraná había mucho para darle todavía y que era una forma de devolverle a la ciudad que me vio nacer, un poco de lo que uno ha hecho y en lo que se ha formado. Y hoy la tecnología te permite estar en muchos lugares al mismo tiempo. Nunca me imaginé que iba a terminar grabando, conduciendo, produciendo programas, que salen hoy en otras radios de la Argentina desde mi estudio, en fracción de segundos estas en cualquier lugar del mundo con tu voz. Entonces volviendo a la pregunta, ¿Por qué la radio? Fue casi sin querer. Pero como me dijo una vez Julio Lagos, gran locutor y periodista de Buenos Aires en una entrevista telefónica cuando yo comencé la mañana de Planet allá por 1999, hice propia las palabras de él y siempre las repito en las entrevistas “tuve la suerte de haber convertido en profesión una vocación”

¿Hacés producción para otros programas de radio?

Actualmente no, pero conduje varios programas. Trabajo para estudios de grabación de diferentes lugares del país, de Buenos Aires, de Rosario, de Córdoba. A mediados del 2000 conduje dos programas de radio que los hacía completamente desde mi casa, los compaginaban en Buenos Aires y lo distribuían a más de 80 radios de todo el país. También un  programa de ranking musical con los éxitos del momento que lo compaginaban en Buenos Aires y lo vendían. Eso me valió siete nominaciones para premios nacionales y haber ganado tres premios como mejor locutor del interior.

¿Cómo ves la radio hoy en comparación con tus inicios?

Creo que la radio ha evolucionado favorablemente muchísimo. También es cierto que con el devenir del tiempo hay una superpoblación de radios de frecuencia modulada no solamente en Paraná sino en todo el país. En nuestra ciudad hay 60 o 70 radios FM, cuando yo empecé había una sola. Indudablemente que nadie más que uno que está en el medio está a favor de que haya medios de comunicación, pero también hay que ser responsable en cuanto a los contenidos que uno tiene en la radio y a la infraestructura con la que cuenta. Yo fui director de la radio de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) tres años (2011-2014). En ese período, que fue en el gobierno anterior, se hizo un censo de radios y en Paraná LT14, FM la Baxada (que es la FM de LT14), la radio FM UNER, la FM Universidad que era la de la UTN y la radio del Arzobispado, cinco radios de 60, eran las únicas que contaban con la habilitación permanente, porque el resto tiene los llamados PPP (Permiso Provisorio Permanente).

¿Qué es lo mejor de trabajar en radio y cuál la parte negativa?

Lo negativo no tiene que ver con la radio sino con la situación económica que atraviesan las radios, y básicamente las radios de Paraná. Estoy completamente convencido que desde el primero hasta el último de los propietarios de las radios de Paraná, quisieran pagarle a su gente lo que realmente vale su trabajo. Lamentablemente no pueden. Quizás el aspecto remunerativo sea el punto más débil que tenga este trabajo. Lo positivo es el cariño de la gente, el respeto por el oyente, de hecho hace 20 años que estoy en esto y tengo gente que te va siguiendo por las distintas radios por las que vas trabajando, y ese cariño no tiene precio.

¿Qué se necesita para ser un buen profesional?

Creo que esto cabe para todo, para ser un buen profesional se debe ser responsable, estar permanentemente actualizado y querer ser siempre el número uno, porque eso te estimula. No sé si lo vas a lograr o no. Yo siempre dije quiero ser el número uno y voy a trabajar para serlo. Pero no por una cuestión de competencia con mis colegas sino auto-exigiéndome y tratando de brindarle al otro, que es el destinatario de mi mensaje, lo mejor, el oyente en el caso de la radio, televidentes las veces que me tocó ser conductor de televisión, el receptor en el caso de los eventos que me tocó animar.

Ser un buen profesional es animarse a salir de nuestra zona de confort, soñar, pensar en cosas nuevas, ser creativo al momento de desarrollar el trabajo. Yo no puedo desprender de ser un buen profesional, ser un buen padre, marido, amigo, buen compañero de trabajo. Creo que todo tiene que ver con todo. Es un combo.

Con el surgimiento de las redes sociales, ¿pensás que las radios pueden ser reemplazadas?

La radio como medio de comunicación no, pero si la herramienta de transmisión. Es decir, estoy convencido de que todo ha evolucionado. Así como cuando yo empecé a trabajar en el 89, poníamos lo que llamábamos música laser, hoy la evolución nos deja en las redes sociales y en la transmisión de radios a través de frecuencia modulada. Creo que eso va en un camino sin retorno. Para mí se va a trasmitir todo por internet, las radios vamos a salir por internet, vas a tener internet en el auto. La vida va a pasar por la tecnología y por internet.

¿Qué otras actividades realizás además de la radio?

Tuve la suerte de trabajar en televisión en Paraná. Fui pionero, allá por la década del 90, en cuanto a hacer programas de vídeos musicales para jóvenes, en canal 4 de Paraná, de cable vídeo. También en canal Once como voz en off en un programa periodístico que se llamaba Pase Libre, que se emitía todos los días. En una época fui la voz institucional de canal 9 de Paraná. Hice eventos para canales de Buenos Aires como TyC Sports. Trabajé en vivo por Fox Sports para toda América en la entrega de premios en el Seven de Punta del Este. Esos son lujos y placeres que no todos podemos darnos y que afortunadamente he tenido la suerte de poder hacerlo. En mi estudio de grabación he puesto mi voz para documentales en México, en castellano neutro. Fui voz institucional para la radio Aspen de Punta del Este. En la actualidad trabajo para agencias de publicidad no solo de Argentina sino también del exterior, a las cuales les pongo mi voz.

¿Cómo surge esto de la animación de partidos de Rugby?

Allá por el 99 se me ocurre animar el Seven de la República que se hace en Paraná, salió tan bueno que me convocaron para que anime el Seven Internacional de Mar del Plata, donde jugaban Los Pumas, Francia, Inglaterra, los mejores equipos del mundo. A partir de ahí dije esto lo debo hacer profesional. Me propuse ser el animador de Los Pumas y lo logré, durante 10 años presenté en el interior y en Buenos Aires también, todos los partidos de Los Pumas.

Después también vino Uruguay, Paraguay, y de a poco me fui convirtiendo sin darme cuenta, en el animador número uno de rugby de Sudamérica.

¿Y de ahí surge la preselección para presentador en los Juegos Olímpicos de rugby de Río de Janeiro 2016?

Si, quedé preseleccionado entre los tres (3) mejores, pero finalmente ganó un brasilero, si bien yo manejaba tanto el inglés como el portugués que eran las lenguas que se requerían, ninguna era mi lengua madre. Pero llegar a esa instancia fue increíble.

¿Sufriste censura alguna vez?

No, censura no, pero me tocó trabajar con una persona que no sabía de radio ni estaba formado en radio, que tomaba intervenciones que no correspondían y desvirtuaba un poco lo que es el medio de comunicación como tal. Pero si te referís a cuestiones que tienen que ver con ideología, jamás.

¿Qué otra profesión hubieras elegido de no haber sido locutor?

No me veo en otra cosa que no sea lo mío. Cuando terminé la secundaria empecé a estudiar abogacía casi como un mandato familiar. Mi madre trabajaba en la justicia federal, era abogada, escribana. Pero me encontré que estaba tomando clases de derecho y mientras el profesor dictaba su clase yo escribía textos para la radio, entonces dije “que estoy haciendo acá”. Creo que no me veo haciendo otra cosa que no sea trabajar como locutor, expuesto en el micrófono, en un escenario. Si me gusta liderar grupos, trabajar con gente, y si no fuera locutor quizás me gustaría dirigir algún medio de comunicación. Me gusta formar, compartir conocimiento. Si perdiera la voz, me veo dirigiendo tal vez grupos de trabajo.

Roni se hizo cargo de su familia cuando era aún un adolescente, su madre falleció muy joven y él junto a su abuela quedaron a cargo de una hermana menor y de todos los sinsabores que acarrea la pérdida de un ser querido. Cuando ya trabajaba en radio y tuvo la oportunidad, comenzó a estudiar locución en Santa Fe en el Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica (ISER). Integró la primera promoción de locutores nacionales de carrera e hizo de la radio su segunda familia.

Resalta dos cuestiones fundamentales para ser feliz y estar bien con uno mismo, por un lado realizar actividad física (entrena todos los días en el gimnasio) y por el otro valorar la familia. Para Roni su familia es lo más importante en el mundo, podrá dejar de hacer cualquier cosa pero nunca dejar de amar a su familia, su esposa, sus hijos. En diciembre cumple 17 años de casado, juega con sus hijos todos los días. Son su mayor satisfacción.

De color

¿Con quién te sacarías una selfie? Con mis hijos

¿En qué otro lugar te gustaría vivir? Me gusta mucho Montevideo. Allí tengo muchos amigos, me siento muy querido y valorado profesionalmente, y creo que es una ciudad a donde me iría a vivir con mi familia por supuesto.

¿Deporte preferido? Rubgy

¿Hincha de? River y de rubgy de Estudiantes.

¿Algún TOC? No puedo ver lugares vacíos en la mesa, tengo que completarlo con una silla, aunque esté solo.

¿Género musical? No tengo un género preferido, según mi estado de ánimo es la música que quiero escuchar, me gusta el rock, la música clásica, los boleros, el tango, lo que menos me gusta es la cumbia. No me gusta la chamarrita, aunque sea entrerriano, pero si me gusta mucho el folklore, la zamba, la chacarera, soy bastante abierto.

¿Un libro? Muchos. Me gustan los libros de auto ayuda, el del método Silva me ayudó muchísimo, estoy a favor del libro de papel, no puedo leer digital.

¿Facebook o twitter? Facebook

¿Un sueño por cumplir? He cumplido varios, no todos podemos trabajar de lo que nos gusta y haber convertido una vocación en profesión, y poder vivir de eso. Tengo un sueño más bien colectivo, deseo que mi familia siga siendo feliz, que mis hijos sean felices, es nuestro cometido desde que formamos la familia con mi esposa. Por supuesto desde lo profesional me gustaría estar en el mejor medio, ser director de un medio con 50 empleados todos felices…Ser la herramienta para que mi familia sea feliz.

¿Una virtud? Saber escuchar, me nutro de toda la gente con la que me ha tocado relacionarme.

¿Un defecto? Ir de frente, a veces uno no debe ser tan frontal para decir las cosas. Soy muy impulsivo. Detesto la hipocresía y vivimos en una sociedad hipócrita.

Ph: Maia Gillij – Fotografía.

Enviar un comentario


UA-41853528-1