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La difícil tarea de volver a comunicarnos. Parte II

La difícil tarea de volver a comunicarnos. Parte II

En la primera parte de esta nota te contamos acerca de las modificaciones que el nuevo código civil introdujo en los términos más utilizados del Derecho de las Familias. En esta nueva y última entrega te contamos algunas novedades más.

Si no me llevo bien con la familia de mi ex pareja ¿tengo que dejar que los niños/as tengan contacto con ellos? 

El antiguo código civil expresamente decía que se debía facilitar el vínculo con aquellos familiares que tienen deber recíprocos de darse alimentos. El recientemente modificado no lo dice expresamente, pero enumera a los ascendientes, descendientes, hermanos bilaterales o unilaterales y parientes por afinidad en primer grado, que, igualmente condice con quienes tienen dicho deber.

Lo novedoso del nuevo código es que incorpora como Art. 556 a “otros beneficiarios”, es decir que el derecho de comunicación estipulado en el art. 555, se aplican en favor de quienes justifiquen un interés afectivo legítimo, no solo a quienes se deben alimentos.

Más allá del cambio de denominación Régimen de Visitas por Régimen de Comunicación, el Código Civil y Comercial de la Nación introduce un nuevo paradigma en el ámbito del derecho de familia al contemplar a este nuevo régimen no sólo como un derecho de ambos progenitores sino, también, como un derecho del niño, niña o adolescente.

¿Qué significa tener un régimen amplio de comunicación?

El régimen de comunicación amplio sería el modelo a ideal a seguir, pero se da si hay buena disposición entre ambos progenitores. Significa que el progenitor no conviviente podrá ver, buscar y acompañar a sus hijos en cualquier momento, sin invadir la vida del otro progenitor y previo consenso con este.

No obstante, se puede acordar cualquier tipo de régimen que se adecue a las circunstancias de cada caso, estipulándose más detalladamente días y horas, fechas de cumpleaños, días festivos, vacaciones, fundamentalmente cuando los padres no pueden mantener un diálogo fluido.

Si hice un acuerdo con mi expareja respecto al régimen de comunicación con mis hijos y lo queremos modificar, ¿se podría?

Es muy importante tener en cuenta que los acuerdos en derecho de familia no sientan estado, lo que significa que, si las circunstancias han variado en el tiempo, lo que se pactó se puede volver a modificar tranquilamente, ya sea en el mismo expediente, si tramito por un juicio; o si se pactó en algún acuerdo extrajudicial, volver a concretar uno para proceder a su posterior homologación.

¿Qué significa homologar un acuerdo? ¿Cuál es su importancia?

En el derecho de familia, siempre y cuando no se violen ciertos intereses, rige el principio de autonomía de la voluntad, lo que significa que las partes pueden regular los efectos propios de la disolución de un vínculo. Podemos hacer un acuerdo en conjunto con uno o dos abogados, que puede quedar dentro del ámbito privado o puede judicializarse. En este último caso, la importancia radica en que el mismo sea presentado ante el juzgado de familia que corresponda a fin de que los magistrados lo analicen, lo confirmen y le den valor de sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada. Todo ello para dar fuerza legal a dicho acuerdo y evitar que, en un futuro, el mismo no sea cumplido, ya que, si tanto el progenitor conviviente como el no conviviente no dan cumplimiento al mismo, queda directamente habilitada la vía ejecutiva.

Tenemos un régimen de comunicación pactado en un acuerdo judicial, pero mi excónyuge no me permite tener contacto con los niños. ¿Existen herramientas legales para obligarla/o al cumplimiento del acuerdo?

Por supuesto, quien tiene el deber de facilitar el vínculo, tiene que saber que, ante cualquier obstrucción, existen herramientas legales que tienen los sujetos activos para obligarlos a cumplir con el régimen acordado, que van desde sanciones pecuniarias que podrían imponer los magistrados a quienes no cumplan con el deber jurídico impuesto en una resolución judicial, hasta la figura del delito de impedimento de contacto.

No puedo comunicarme con mi expareja, se niega a mantener un dialogo conmigo y no puedo informarlo respecto a las necesidades de los niños, ¿Qué puedo hacer?

Esto es muy normal en separaciones recientes, donde el conflicto está latente todavía, aunque cueste demasiado y hasta tanto la tormenta haya pasado, se debería acudir a algún tercero y/o familiar que pueda hacer de intermediario. Asimismo, para no involucrar a terceros, algo muy práctico sería tener una especie de cuadernito de comunicaciones, donde se puede plasmar al otro progenitor las necesidades que han tenido los niños, lo que comieron o alguna sugerencia respecto a medicación o ropa que llevan puesto cuando se van con el otro papá. Es una herramienta que lo he tomado de muchos colegas y que, a veces, da resultado. Lo ideal es que no sea para siempre, pero puede ayudar a no involucrar a los niños mientras se intenta retomar el dialogo y volver a comunicarse. Si bien los abogados no somos psicólogos, tenemos que tener un rol activo en la concientización y logro de dicho objetivo, en miras a garantizar y alcanzar siempre “el interés superior del niño”.

(*) Abogada y mediadora para SG Estudio Jurídico.

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