Image Image Image Image Image Image Image Image Image Image

Noticias que están de moda

Scroll to top

Top

Sin comentarios

Andrés Iglesias, un decorador del paisaje urbano

Andrés Iglesias, un decorador del paisaje urbano

La cultura graffitera ha ido ganando espacio en las ciudades, convirtiéndose en un medio de expresión de exponentes de la cultura urbana.
Niño de Cobre es la firma artística de Andrés Iglesias, un joven santafesino de 26 años que desde hace ocho años le da vida a viejos muros de la ciudad.
“Lo que hago son murales, pero con la técnica de los graffitis, porque uso spray”, explica.
Desde hace tres años vive en Barcelona, donde estudia animación y cine.
“Me fui para aprovechar lo que tiene el mundo para ofrecer. Un pez en un estanque crece más que adentro de una pecera”, asegura, definiendo en gran medida su idea acerca de la vida.
Todos los años regresa a la Argentina, siempre para la Navidad. La última visita se hizo más larga de lo prevista. Debió quedarse seis meses, debido a una lesión en su rodilla, producto de una caída con su bicicleta. El tiempo extra en la ciudad motivó la entrevista con Mujeres Divinas, a pocos días de retomar su rutina en el Viejo Continente.
¿Cómo surgió la decisión de pintar en la calle?
Siempre me gustó mucho dibujar; y una tarde encontré en una plaza a un artista que estaba pintando una pared y me enloquecí. Llegué a casa, rompí el chanchito y me compré los primeros aerosoles para pintar toda la cuadra.

¿Buscás alguna pared en particular?
Me gustan las paredes rotas, esas por las que nadie daría nada. Cuando la encuentro, le pido permiso al dueño y si acepta, empiezo a dibujar.
¿Es complicado pintar una pared sin que te autoricen?
Hay quienes suelen hacerlo de esa manera. Son los denominados vandalistas. Salen de madrugada y toman por asalto una pared. Yo prefiero lo legal, porque ya me metí en problemas.
Hace poco, con cuatro chicos más comenzamos a pintar una pared que estaba abandonada desde hacía años. Le dimos una base y empezamos a poner las formas, llegó la policía porque nos habían denunciado; salió el dueño de la pared a quejarse y no pudimos convencerlo de que la estábamos mejorando, así que terminamos detenidos.

¿En Barcelona pasa lo mismo?
Es mucho más complicado, porque es mucha la gente que pinta. También tuve problemas, porque me agarraron pintando en la calle y me pusieron una multa de 1.000 Euros. Acá está mejor visto lo que hacemos.
La diferencia la hacen los particulares que contratan para un trabajo puntual. Pagan más allá que acá, porque lo consideran arte.

¿Qué tipo de dibujos hacés?
Dibujo de todo, pero me caracterizo por el estilo cartoony y muñecos. Me gustan mucho los lápices, así que antes de trabajar sobre la pared, hago el dibujo en papel cien veces hasta que me gusta. Después sí lo paso al muro, directamente con spray.
A la gente, generalmente, le gusta lo que hago y lo toman como una expresión artística. Nos ven como personas que decoramos el paisaje urbano.

¿Alguna vez pensaste que podía ser redituable?
Pinto en la calle porque me gusta, y a la vez me da la posibilidad de que la gente se interese y me llame para pedirme un trabajo en su casa. Pinté un colectivo de 15 metros, varias discotecas, casas de ropa, y a principios de julio pinté toda una agencia de turismo. Es muy remunerable, porque somos pocos. Mi viaje a España lo financié pintando paredes a pedido.

¿Te molesta ver que dañan algunos de tus murales?
En Santa Fe hay unos 200 dibujos míos, pero se van perdiendo por el paso del tiempo, los políticos y la gente que los va dañando. Para mí es un arte descartable; al principio me enojaba mucho cuando alguien me arruinaba una pared, pero es inevitable.
En un punto es una motivación, porque si paso por una pared que pinté y veo que el graffiti que hice hace tres años está destruido, decido pintar otro mucho mejor.

¿Hay alguna pared que sueñes con pintar?
Tengo varias pensadas y no sé cuándo podré pintarlas, así que no te cuento cuáles son, porque no quiero que se me adelanten (risas).

También te puede interesar

Enviar un comentario

 

UA-41853528-1